Al final, es preferible no decir lo que se piensa, guardarse los comentarios y ya, todos somos libres de que pensar y en que creer.
En el principio de los tiempos, creía en una religión, en una identidad política, en un ideal y en un estilo de vida. Todo era perfecto hasta que empiezas a crecer y comienzas a dudar de todo lo que para ti era algo tangible e irrevocable, ahora todo se transforma en algo absolutamente enjuiciable (para mi). ¿Por qué creer en todo esto? ya nada me convence y nada es real. Finalmente me resigno a creer en lo que dicta mi corazón en el momento, como un perro que sigue a su instinto.
Respecto a lo que creo, creo en Freddie Mercury y su micrófono estridente y su bigote. La política ni me interesa y además lo que vale es buscar la sabiduría en el día a día.
Chao pescao


