Hablo tantas weás que creo que ya nadie me cree, o que todo es una broma. Ni mi familia me cree cuando algo realmente me gusta, ni siquiera mirando a los ojos y diciendo "esta wea me gusta", creo que todo parte por tomar todo como un chiste, reirse todo el dia de lo que pasa y de lo que no, del pasado que queda en mi retina y de ver constantemente videos de youtube de hostiazos o de gente que se saca la mismisima cresta.
La credibilidad se me fue a la cresta y ya nadie me cree, no se percatan cuando termina el chiste y empieza la realidad, la seriedad con la que hablo o el formalismo que uso para aquello, he distorsionado la realidad poniendo la misma cara para decir la verdad como para mentir y acto seguido reir, asi como el car'e ná del Plan Z, además de mencionar que la mayoría de las veces que me hablan no pongo atención, mirando a los ojos a quien me habla no proceso lo que me dicen, el como el síndrome Homero Simpson, que cuando le hablan en su mente hay un mono tocando los platillos. Mofarme de alguien y molestar se convirtió en un vicio del cual me hago responsable y lo hago sin querer, no existe una línea divisora (abstracta pero divisora) en que la broma pasa a ser algo molesto, hasta trágico. Lo más trágico es que no me creen, y creen que estoy weandolos o simplemente mintiendo.
Oh crap...
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