Tras aquel sueño, decidió que debía saldar su deuda espiritual
con esa persona tan importante en su vida.
Titubeó en su asistencia al encuentro,
pero finalmente se armó de valor y coraje,
y fue.
Compró unas flores en la florería
una mezcla de colores para una mujer,
a una mujer que se quiere llamar la atención,
caminó hacia el lugar de la cita
y se encontraron.
Hablaron de la vida, los secretos y los triunfos,
los fracasos y porqué no se habían visto antes,
él le entregó las flores, y ella en su regazo las acogió
el fue feliz y tras una larga conversación se abrazaron y se separaron
Nadie sabe hasta cuando, pero él sabe que ya no tendrá ese mal estar
tras ese amargo sueño.
Un beso y un abrazo a donde estés.
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